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Altavoces para ordenador y HomeTheater

ALMALASI - 27/05/2008 - DERECHOS AUTOR
ALTAVOCES: TIPOS Y SU IMPORTANCIA.



En el tutorial Tipos de configuración de sonido en un ordenador hemos visto los diferentes tipos de configuración de sonido que podemos configurar en un PC.

En este tutorial vamos a hablar de los altavoces en sí mismos, ya que son una parte fundamental en cualquier sistema de sonido.
Y lo primero que hay que dejar bien claro es que, por muy buena que sea nuestra tarjeta de sonido, sin unos altavoces de calidad jamás se va a escuchar bien.
Por el contrario, una tarjeta normalita conectada a unos buenos altavoces puede darnos un sonido bastante más que aceptable, pudiendo llegar incluso a ser un buen sonido.

Otra cosa que hay que tener muy en cuenta es que unos altavoces de escritorio (los diseñados para ordenadores, por ejemplo), salvo muy escasas excepciones, no nos van a dar la misma calidad de sonido que unos buenos altavoces, y estas excepciones suelen ser bastante caras.
Y es que hay que tener muy en cuenta que altavoces realmente buenos y baratos es algo que o yo no he sabido encontrar o no existen.

Vamos a ver algunos de los factores que influyen en la calidad de unos altavoces:

Potencia:

La potencia es una variable en los altavoces que, aunque se pueda pensar lo contrario, no tiene una relación directa con la calidad del sonido que estos emitan. Además, es este un tema sobre el que se ha abusado mucho por parte de los fabricantes de la falta de conocimientos del público en general.

Es normal ver anunciados altavoces de 250 watios, 400 watios y hasta 1200 watios a unos precios fantásticos. Evidentemente estas potencias se refieren a watios PMPO, y no a watios RMS, que es la unidad de medida lógica y que se suele aplicar en equipos profesionales. Como cualquier entendido en música puede deducir fácilmente, una potencia de 1200 watios (RMS) no nos la va a dar un juego de altavoces de escritorio. La potencia real (watios RMS) que suelen dar este tipo de juegos de altavoces ronda los 6 watios para los satélites y los 15 watios para el subwoofer, lo que da una potencia total de 45 watios RMS, siendo superior en algunos juegos, como los de gama alta de Creative o de Logitech, por poner un par de ejemplos.

En algunos modelos, como el Z5500 de Logitech llega a los 505 watios RMS en total, pero esos watios se pagan (y bastante bien), estando su costo sobre los 400 euros.

Una potencia de 45 watios totales, aunque a algunos les pueda parecer poca, es más que suficiente para darnos unos niveles de hasta 96dB, sobrados para una conexión a un ordenador.

Pero vamos a ver algo sobre este tema:

- Watios PMPO:
Esta medida es uno de los alicientes que ofrecen los fabricantes de altavoces para escritorio, basándose en ofrecer altas cifras que al comprados le parezcan algo fabuloso.

Bien, lo primero que hay que tener claro es de qué estamos hablando cuando nos referimos a watios PMPO.
Cuando nos referimos a watios PMPO (Peak Maximun Power Output) nos estamos refiriendo a la potencia máxima que soporta un altavoz sin romperse en un espacio de tiempo determinado, para nada a su posible calidad. Pues bien, no hay ninguna norma que establezca qué tiempo tiene que ser este (puede ser tan sólo un milisegundo o incluso menos) y además es una medida que a efectos prácticos no sirve absolutamente para nada, salvo que esa cifra sea realmente pequeña (por debajo de 40 watios).

- Watios RMS:
Aunque no es tampoco una medida real (los watios RMS no existen, existen los voltios RMS y los amperios RMS, siendo los watios RMS el resultado entre amperios RMS y voltios RMS), la medida de watios RMS (Room Mean Square) es una medida de potencia real en un tiempo dado.

Como ya hemos dicho, una potencia de 4 watios RMS es más que suficiente para unos altavoces de escritorio (salvo, claro está, que lo que queramos es ser los vecinos más queridos por el resto, y de paso buscarnos una buena lesión de oído).

Esta medida sí que suele referirse a la potencia que es capaz de entregar el amplificador que suelen llevar incorporado este tipo de dispositivos.

Decibelios (dB):

Decibelio es la unidad relativa empleada en Acústica y Telecomunicación para expresar la relación entre dos magnitudes, acústicas o eléctricas, o entre la magnitud que se estudia y una magnitud de referencia.

Es la escala que normalmente se utiliza para medir los niveles de sonido. Existen tablas que expresan los dB en varios ambientes. Una buena sería la siguiente:

- Umbral del sonido = 0dB
- Murmullo audible = 20dB
- Música ambiental = 25dB
- Conversación en voz alta = 55dB
- Música fuerte = 65dB
- Límite legal ruido emitido = 80dB
- Música muy fuerte = 85dB
- Petardo = 100dB
- Umbral del dolor = +/- 120dB

En general, se considera un sonido ya fuerte a partir de los 35 - 40dB aproximadamente. En muchas ciudades españolas, el límite máximo de nivel sonoro en una vivienda y en horario nocturno (a partir de las 10 - 12 de la noche) está fijado en 35dB.

Impedancia:

La impedancia (expresada en Omnios) no influye directamente sobre la calidad del sonido. Lo que sí que implica es una relación entre los watios necesarios para conseguir el mismo nivel de dB. Para unos altavoces de 8 Omnios necesitaremos el doble de potencia aproximadamente que con unos de 4 Omnios.

Si bien no influye, como ya hemos dicho, en la calidad del sonido sí que tiene una influencia directa en el volumen de éste, ya que a igualdad de potencia, a menos impedancia mayor volumen.

Frecuencias soportadas:

La frecuencia del sonido es la cantidad de ciclos completos que hace una onda sonora en un segundo.

Las frecuencias percibidas por el oído humano se encuentran entre los 20Hz y los 20000Hz. Es importante que unos altavoces sean capaces de cubrir el espectro más amplio dentro de esta gama.

Estas frecuencias se dividen en tres grupos:

- Graves - Entre los 20Hz y los 250Hz
- Medios - Entre los 250Hz y los 5000Hz
- Agudos - Entre los 5000Hz y los 20000Hz

Cubrir todo este espectro es casi imposible en unos altavoces de una sola vía, por lo que en sistemas de sonido de calidad son normales los altavoces de dos o tres vías (es decir, cajas acústicas con dos o tres altavoces en su interior).

Estos altavoces suelen ser un woofer para las frecuencias bajas (graves), un medio para las frecuencias intermedias y un twister para las frecuencias altas (agudos)

En los juegos de altavoces de escritorio o 5.1 para HomeTheater se suelen montar o bien satélites de dos vías (medios de amplio espectro y twister) o más habitualmente unos medios de amplio espectro. Esto acompañado por un subwoofer para las frecuencias más bajas.

El oído humano es más sensible a las gamas bajas y altas, por lo que en muchas ocasiones los fabricantes de altavoces enmascaran una falta de calidad con unas respuestas buenas en alguna de estas dos frecuencias, olvidándose a veces de una buena respuesta en las gamas medias del sonido.

Tamaño, peso y materiales:

En cuanto a tamaño, el que un altavoz sea de pequeño tamaño no quiere decir que sea malo, solo que va a pesar bastante y costar bastante caro (si queremos que sea bueno). Un claro ejemplo de esto es la gama Cubic de Bose.

Lo que sí que es un factor a tener en cuenta es el peso. Un altavoz de calidad necesita un buen imán y, por lo tanto, pesa. Un altavoz de poco peso jamás va a poder darnos un sonido medianamente decente.

En cuanto a los materiales empleados, para un buen sonido es importante que los baffles tenga una buena calidad sonora, y esto se consigue más que nada con buena madera. En la actualidad hay también altavoces de buena calidad en material plástico bueno y bien acondicionado.

Estos son válidos para las gamas medias y altas, pero para las gamas más bajas (sobre todo para los subwoofer), si queremos calidad sigue siendo imprescindible una buena caja de madera.

Bien, visto esto vamos a hacer algunas consideraciones que, aunque bastante menos técnicas, son de una cierta importancia a la hora de decidirnos por unos altavoces u otros:

- La primera es que para cada cual un buen altavoz es aquel que le transmita los sonidos a su gusto y conveniencia.

- La segunda es que, salvado lo anterior, para un buen sonido es imprescindible que contemos con unos buenos altavoces.

- La tercera es que es muy difícil que unos juegos de altavoces para ordenador ofrezcan una calidad comparable a un buen juego de baffles.

- La cuarta es que un buen juego de altavoces con una buena respuesta sonora es caro. Incluso puede llegar a ser muy caro. En pocas cosas es más cierto eso de que la calidad se paga.

- La quinta es que la importancia de la potencia es muy relativa. Para que algo suene bien, o incluso muy bien, no es necesario que suene fuerte.

- La sexta, que enlaza con la anterior, es que unos altavoces de calidad lo que nos van a ofrecer es un sonido perfecto a volúmenes bajos, no solo un nivel alto de volumen. En que un altavoz sea capaz de berrear y de volvernos casi sordos tan sólo indica que es capaz de dar mucho volumen, en absoluto indica nada sobre la calidad de éste.

- La séptima es que no solo es necesario que los altavoces sean buenos, el amplificador que incorporan también tiene que serlo. A este respecto hay que recordar que las tarjetas de sonido ofrecen un sonido pre-amplificado, pero NO amplificado. De hecho, si conectamos directamente unos altavoces a la salida de audio del ordenador veremos que el volumen es realmente bajo, en la mayoría de los casos casi inaudible.

- La octava es que de poco nos va a servir la mejor tarjeta de sonido del mercado si luego no tenemos unos buenos altavoces.

- La novena es que desconfiemos de los avisos de altas potencias. No quieren decir absolutamente nada, tan solo (en el mejor de los casos) que ese altavoz es capaz de resistir un pico de los watios indicados durante un brevísimo periodo de tiempo sin reventar. Este periodo de tiempo puede ser además de incluso un nanosegundo. O sea, que tampoco nos sirve de nada ese dato.

- La décima (y última) es que, dado que unos buenos altavoces nos van a costar un buen dinero, procuremos escucharlos bien antes de hacer la inversión. Y al decir un buen dinero me gustaría recordar que un buen juego de altavoces de alta calidad puede estar perfectamente por encima de los 500 euros y más.
Y no esperemos que un sistema dealtavoces 5.1 que nos han costado 20 o 30 euros van a ser una maravilla. Simplemente van a ser unos altavoces que, como mucho, se escuchan bien.

Vamos a ver a continuación unas imágenes de altavoces desarrollados para HomeTheater, de precio bastante respetable (en ambos casos por encima de los 500 euros)



y para uso mixto (Home Cinema y ordenador), en este caso de una buena calidad, no excesivamente caros (sobre los 70 - 110 euros).



Bien, esperamos que este tutorial les sea de utilidad a la hora de decidirse por la compra de unos altavoces, y sobre todo, para tener una idea de lo que pueden esperar dependiendo del dinero que estén dispuestos a gastarse. En esto como en casi todo (y en el tema de sonido más si cabe), milagros no da nadie, ni euros a 80 céntimos.




Tags: Multimedia, Audio
Opiniones de nuestros lectores:

Opinión 1.

Visitante - Re: Altavoces para ordenador y HomeTheater - Fecha: 26-07-2010 04:42:05.
buenas ,muy interesante e instructivo

Opinión 2.

grouchov - Re: Altavoces para ordenador y HomeTheater - Fecha: 12-01-2011 04:18:15.
Me parece un articulo muy bien explicado.Ha sido de gran utilidad para mi.
Es obvio que es usted un experto en sonido.
Gracias por compartir sus conocimientos.
Saludos.

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Configurarequipos11 Diciembre 2018