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Elegir una impresora, datos a tener en cuenta

ALMALASI - 01/09/2008 - DERECHOS AUTOR
DATOS QUE DEBEMOS TENER EN CUENTA A LA HORA DE ELEGIR UNA IMPRESORA.



En el tutorial Qué debemos tener en cuenta para comprar una impresora vimos algunas características que debemos considerar a la hora de elegir una impresora, que no todo es buscar la más barata o la que más nos gusta.

En este tutorial vamos a volver sobre ese tema, pero basándonos en otros parámetros no menos importantes a la hora de decantarnos por una impresora o por otra.

Bien es cierto que con los datos aportados en el tutorial citado anteriormente ya tenemos (o podemos tener) una referencia más o menos aproximada, pero hay usuarios con necesidades y usos bastante concretos a los que hay una serie de datos que les pueden ser de bastante utilidad, independientemente del tipo de impresora que elijan.

Vamos a ver alguno de esos datos y su importancia a la hora de decidirnos:

Memoria de la impresora:

Casi todas las impresoras tienen una memoria interna incorporada. Esta memoria lo que hace es guardar en la impresora los documentos que enviamos, y suele estar comprendida entre los 8MB y los 32MB (aunque hay impresoras con bastante más memoria). Es un parámetro que para la inmensa mayoría de usuarios domésticos no tiene mayor importancia, pues es el mismo sistema el que se encarga de gestionar este tema, pero cuando se trata de una impresora que tiene que dar servicio a varios ordenadores en red o que tiene un uso intensivo sí que tiene importancia, ya que disminuye notablemente el tiempo de impresión.

Tipos de conexión:

Prácticamente lo mismo que en el caso anterior. Hoy en día la práctica totalidad de las impresoras se conectan mediante USB, pero cada vez son más las impresoras que incluyen conexión Ethernet, a la vez que están apareciendo bastantes con conexión Wireless (normalmente Bluetooth), en la mayoría de los casos como opción. Bien, en principio, para un usuario doméstico, aunque tenga un par de ordenadores, no es muy seguro que la diferencia de precio le compense para decantarse por una impresora que ofrezca este tipo de conexiones adicionales, ya que por lo general no suele tratarse de impresoras precisamente económicas, pero si se hace un uso intensivo de ésta y hay que compartirla con varios ordenadores ya es una cuestión a plantearse, y no sólo por la ventaja de no tener que tener encendido al ordenador al que está conectada, sino también por seguridad y rapidez. Esto a la larga redunda también en un abaratamiento de los costes operativos.

Velocidad de impresión:

Todos los fabricantes hacen mucho hincapié en su publicidad en las altas tasas de velocidad de impresión (35 ppm, 30 ppm, 26 ppm), pero no debemos olvidar que estas altas velocidades se refieren siempre a impresión en calidad borrador. Es cierto que en algunos ámbitos prima ante todo una alta velocidad, pero lo más habitual es que se imprima en calidad normal, y es precisamente ese dato el que debemos tener muy en cuenta, ya que los tiempos de impresión varían drásticamente (por poner un ejemplo real, la impresora HP Officejet Pro K8600 (se trata de una impresora profesional), que tiene una velocidad de impresión en negro - calidad borrador de 35 ppm, ve reducida esta velocidad a 15 ppm cuando se trata de calidad normal y a 5.8 ppm cuando se trata de calidad óptima).

Muy importante si imprimimos gráficos e imágenes a color (no fotos) es que miremos con atención la velocidad de impresión en color, ya que suele ser bastante menor.

Y si lo que imprimimos son fotografías debemos fijarnos sobre todo en la velocidad que para este tipo de archivos nos da en calidad óptima y normal, ya que muy rara vez vamos a imprimir una fotografía en calidad borrador (más bien nunca, por lo mal que salen).

Consumibles:

Este es un punto muy a tener en cuenta, sobre todo si utilizamos bastante la impresora. Debemos mirar el precio de los cartuchos de tinta, pero debemos fijarnos también en el consumo estimado (páginas x cartucho) y en la capacidad de los cartuchos. Aunque pueda parecer raro, no siempre el cartucho más barato es el más económico.

Y cuando se trata de impresoras a las que se les va a exigir una utilización más o menos intensiva hay que valorar otros datos. Me refiero a que hay marcas que en muchos de sus modelos incluyen los inyectores en el propio cartucho. Esto evidentemente hace que el cartucho sea más caro, pero debemos considerar que cada vez que estrenamos un cartucho estamos estrenando también sus cabezales. Unos cabezales tienen una vida limitada, y el costo de su sustitución puede fácilmente ser superior al costo de una impresora nueva.

Hay una fórmula intermedia, empleada por ejemplo por Canon y por HP en sus impresoras de gama alta y fotográficas, que consiste en tener los cabezales independientes de los cartuchos, pero no integrados en la impresora (como es el caso de Epson, por ejemplo), lo que permite que sea el propio usuario el que cambie los cabezales cuando lo considere oportuno (evidentemente estos cabezales se venden como si de un consumible más se tratase).
Esto permite por un lado abaratar lo que es el consumo de tinta, ya que en el cartucho no está incluido el cabezal, y por lo tanto su precio es menor, reduciéndose también el costo de mantenimiento de la impresora, ya que el coste de estos cabezales no es tan alto como el de unos cabezales internos, y además (y no menos importante), el sustituirlos es una operación que realiza el mismo usuario.

Yo personalmente no soy partidario del uso de tintas del tipo compatible, pero reconozco que para un uso en el que prime la cantidad y la economía sobre la calidad puede ser una opción a tener en cuenta. En este caso es muy importante asegurarse de que el modelo en concreto que vamos a comprar admite este tipo de cartuchos. Hay que recordar que algunos fabricantes anulan la garantía de ciertas piezas si no se emplea la tinta original.

En el caso de impresoras láser hay que tener en cuenta el costo del tóner de tinta, pero hay un detalle en este tipo de impresoras (detalle que además se les suele olvidar a algunos fabricantes mencionar). Las impresoras láser llevan un componente llamado unidad drum, que es la encargada de transferir el pigmento del tóner al papel. Pues bien, esta unidad (que además es una por cada color en el caso de impresoras láser color) tienen un periodo de vida limitado y hay que cambiarlas. Este dato (así como el costo de esta unidad, que en algunos casos puede llegar a ser realmente alto) es determinante, ya que de poco nos sirve que el tóner sea muy económico si después la unidad drum es muy cara.

Ciclo de trabajo:

Este es un dato útil tan sólo en aquellos casos en los que se hace un uso muy intensivo de la impresora, ya que como mínimo hablamos de ciclos de trabajo de 1000 páginas mensuales, pero es un dato que debemos tener en cuenta si la utilizamos mucho o si se trata de una impresora compartida entre varios ordenadores.

El ciclo total de trabajo ya es más difícil que sea facilitado, pero también sería un dato interesante, sobre todo para aquellos entornos en los que se haga un uso intensivo de la impresora, como oficinas, por poner un ejemplo. Sería de agradecer que este dato figurase al menos en las impresoras de gama profesional

Tamaños estándares de papel soportados:

Este puede ser un dato de interés para algunos usuarios. Lo normal es que admitan los estándares DIN a partir del mayor soportado (que normalmente es A4), pero si trabajamos normalmente con un determinado tamaño no está de más el asegurarnos de que la impresora que vamos a comprar lo soporta sin problemas, ya que si bien es cierto que tenemos la posibilidad de establecer un tamaño de papel personalizado, es preferible que este tamaño de papel se encuentre dentro de los predefinidos en la impresora.

Debemos recordar que en el mercado existen impresoras que admiten formatos hasta A3 e incluso hasta A2. En este último caso debemos comprobar si es A2 completo o A2 reducido (en los márgenes no llega a imprimir en la totalidad de la superficie del papel).

Tipos de soporte admitidos:

Este dato se refiere al tipo de soportes sobre los que es capaz de imprimir. Hay impresoras que admiten un número muy limitado de soportes (papel, cartulina delgada y poco más) y otras en las que la lista de soportes admitidos es bastante larga, pudiendo incluir CD/DVD printables, transparencias, cartulina de un cierto grosor, e incluso material textil (camisetas y telas, por ejemplo). Aunque este dato no es fundamental, sí que es un dato a tener en cuenta si queremos una impresora lo más versátil posible... y no nos importa demasiado el precio. También es importante si habitualmente imprimimos en soportes diferentes al papel.

Resolución máxima de impresión:

Este es un dato en el que inciden mucho los fabricantes... pero que realmente tiene una importancia muy relativa, salvo que vayamos a imprimir fotografías en gran formato o documentos en una muy alta calidad.

Actualmente todas las impresoras son capaces de ofrecer resoluciones de impresión por encima de los 1200 ppp. Hay que tener en cuenta que se considera una alta resolución de impresión a partir de los 600 ppp (se corresponde a la calidad de una impresora láser). Salvo que necesitemos una calidad excepcional o vayamos a imprimir una fotografía en gran formato, una resolución superior a esta se traduce en la mayoría de los casos tan sólo en un mayor consumo de tinta y en una mayor lentitud en la impresión. Hay que considerar que a partir de 600 ppp necesitamos un papel especial para poder notar una mejoría en la calidad.

Capacidad de la bandeja de entrada:

Este es un dato a tener muy en cuenta si se trata de una impresora a la que vamos a dar un buen uso. Una bandeja de entrada con una buena capacidad es en esos casos muy útil y cómoda.

Dentro de las gamas superiores hay impresoras que tienen más de una bandeja de entrada, dedicando éstas a tipos diferentes de papel, eligiéndose desde las propiedades de impresión la bandeja de la que tiene que tomar el papel, dependiendo de su tamaño o de otros parámetros que le indiquemos.

Posibilidad de impresión automática a doble cara:

Esta es una función que muchas impresoras de gama media - alta ofrecen como opción (se necesita un adaptador) y que bastantes impresoras de gama alta y profesional ofrecen de serie. Bien, el costo suele ser alto, por lo que ya dependerá del uso que vayamos a hacer de esta opción, pero desde luego plantearse la opción de impresión automática a doble cara como sistema de reducir costos en el consumo de papel no suele ser una opción, ya que se necesitan muchos miles de impresiones para compensar su precio.

Lector de tarjetas y puerto PictBridge:

Ya casi todas las impresoras incorporan lector de tarjetas y en muchos casos (casi en todas las del tipo photo) puerto PictBridge. Especialmente interesante es este último, ya que nos permite imprimir directamente fotografías desde una cámara compatible con este sistema, incluso sin necesidad de tener encendido el ordenador al que esté conectada la impresora.

Consumo de energía:

Este es un dato que cada vez está tomando mayor relevancia. Se trata de un valor que puede parecer pequeño, pero que hay que tener muy en cuenta cuando se utiliza mucho la impresora. Es también muy importante los datos de consumo en reposo y apagada (se refiere a Stand By), ya que normalmente se suele dejar siempre encendida. Hay que recordar que el mes tiene 720 horas aproximadamente... y que una impresora que consuma 2 wattios a la hora en Stand By (que es un consumo medio en este estado) supone 1.44 Kw de consumo (si a eso se le puede llamar consumo, yo lo llamo desperdicio) de energía al mes... con su correspondiente costo económico, evidentemente.

Sistemas operativos soportados:

Es muy importante que nos aseguremos de que la impresora que vamos a comprar sea compatible totalmente con nuestro sistema operativo, sobre todo para evitar desagradables sorpresas (hay que recordar a este respecto que en este tipo de productos las tiendas no tienen obligación de cambiarla o de devolución una vez abierto el embalaje si no nos sirve para nuestro ordenador). Y siempre digo con esto que ojo, lo que nos diga el vendedor de turno no tiene ningún valor real. Lo que importa son los datos facilitados por el fabricante, ya sea en el embalaje o a través de su página web.

Software adicional:

Este es un factor que tiene una importancia relativa, pero que no deja de tenerla. La mayoría de las impresoras actuales vienen con una serie de software (normalmente versiones reducidas, pero totalmente operativas) que facilitan sobre todo la impresión y a veces la edición de fotografías. Esto puede sernos de gran utilidad, pero a veces se peca de exceso, como es el caso de HP o de Epson, que suelen saturar con la cantidad de programas adicionales incluidos, que si no los vamos a utilizar, cuando menos nos van a ocupar un buen espacio en nuestro disco duro. Casi siempre el instalador nos da a elegir cuales son los programas que queremos instalar. Yo recomiendo que se vea bien cuales y para qué son esos programas y que, al menos en un principio, tan sólo se instalen los que realmente se vayan a utilizar. Total, siempre estamos a tiempo de instalarlos cuando lo deseemos.

Bien, espero que no se me haya pasado ninguna característica importante. Creo que con estas que se citan podemos hacer una buena criba a la hora de decidirnos por una impresora o por otra, dependiendo de nuestras necesidades y, sobre todo, del uso que le vayamos a dar.

Hay que tener en cuenta que en la mayoría de las ocasiones es precisamente de estas características que se citan de lo que va a depender el costo de la impresora.




Tags: Caracteristicas, Impresoras
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Configurarequipos17 Diciembre 2018