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¿Por qué a veces no funcionan los Juegos en nuestro PC?.

JOSITO - 03/05/2007 - DERECHOS AUTOR
CUAL SUELE SER LA CAUSA DE QUE UN JUEGO NO FUNCIONE.

Al hablar de juegos estamos hablando de uno de los tipos de software que más requerimientos de ordenador, y sobre todo de tarjeta gráfica, tienen.

Son los juegos y no los sistemas operativos los que mantienen en constante evolución el mercado del PC. Continuamente vemos salir tarjetas gráficas con unas prestaciones fabulosas y con unos precios también fabulosos (por lo altos que son), así como nuevas tecnologías (como es el caso de SLI o de Crossfire), tecnologías que, salvo para el mundo de los juegos y del diseño profesional 3D, no tienen en realidad ninguna aplicaron práctica.

Los juegos cada vez son más realistas, llegando en muchos casos a tener prácticamente la misma calidad que una película, pero al tener que interactuar con ellos, los requerimientos gráficos, de memoria y de procesador son infinitamente superiores a los de un simple reproductor de DVD. ¿Cuántas veces escuchamos la frase ''Es que la peli del principio se ve bien, pero después, al entrar en el juego, la pantalla se me pone negra''. Claro, se pone negra cuando empieza a necesitar tarjeta y memoria.

Un error muy normal es pensar que solo aumentando la memoria o cambiando la tarjeta gráfica vamos a solucionar todos los problemas. Hay que pensar en el ordenador como en un todo, no como en un conjunto de elementos que van por libres. Una tarjeta gráfica muy potente necesita a su vez una placa base y un procesador que sean capaces de gestionar el gran flujo de datos que se genera. Imaginaros por un momento que tenéis un Seat Panda y le ponéis las ruedas de un Ferrari. No solo no va a andar mejor si no que va a ir más lento. Pues similar efecto tenemos cuando descompensamos un ordenador.

Esto es más notable en los juegos que en otro software con menos exigencias.

En el embalaje de los juegos viene la lista de requerimientos mínimos necesarios, pero siempre, y como en todos los casos de requerimientos mínimos hay que tener el cuenta que son eso, unos mínimos que en ningún momento garantizan el que el juego funcione como deseamos, con todos sus efectos y con la rapidez deseable, solo que funcione con unos mínimos.

De lo primero que debemos asegurarnos es de que nuestro ordenador cumple esos requisitos mínimos, sobre todo en lo que a gráfica se refiere. Hay que añadir que una gráfica integrada rara vez nos va a dar el rendimiento necesario. Normalmente las placas base con la gráfica onboard suelen ser placas base de gama baja o como mucho media, pensadas más para ofrecer un producto económico que para ofrecer un producto de altas prestaciones. En el caso de los portátiles nos encontramos con un problema muy similar, pero esta vez limitados por el espacio y por la necesidad de disipar el calor generado por una gráfica potente (que suele ser superior al generado por el microprocesador). Hay en el mercado algunos portátiles que ya incorporan gráficas con una cierta potencia (sin llegar en ningún caso a lo que hay en el mercado, tanto por parte de ATI como de Nvidia), pero estamos hablando de portátiles de gama superior (dicho de otro modo, de 1.500 euros en adelante).

Pero las necesidades de la tarjeta gráfica no solo es la memoria que tenga. Hay otros datos que debemos tener en cuenta, tales como la versión de DirectX que soporta (las gráficas más modernas son ya compatibles con DirectX 10), si soporta OpenGL, el número de Pixel Pipelines, el Fillrate... A veces es preferible una gráfica con menos memoria, pero con un mayor número de Pixel Pipelines, siendo este uno de los motivos de que una una tarjeta de la serie GT de Nvidia sea más rápida (y cara) que una de la serie GS, aunque la GS tenga más memoria (nos referimos, se entiende, al mismo modelo de tarjeta, ya sea 7300, 7600, etc).

Muy a tener en cuenta es la memoria RAM con la que contemos. Los juegos modernos suelen ser unos grandes devoradores de RAM, necesitando además que esta sea lo más rápida posible. Hablar de que un juego actual funcione bien con 512Mb de RAM es pedir casi un milagro.

Y llegamos al microprocesador. ¿De qué nos sirve gastarnos un dinero en una gráfica de altas prestaciones si luego tenemos un microprocesador que no es capaz de dar el rendimiento que esta tarjeta necesita para aprovechar sus prestaciones o una placa base que nos limita el rendimiento de ambos componentes?.

Un punto que se suele descuidar bastante es el de la fuente de alimentación. Las gráficas de altas prestaciones son unas grandes consumidoras de energía, llegando en muchos casos de tarjetas de altas prestaciones y SLI a necesitar una alimentación independiente y exclusiva para ellas solas. Muchas fuentes de alimentación de gama alta ya traen esa salida específica para gráficas, pero sin llegar a esos extremos, a veces nos empeñamos en hacer funcionar un micro potente, bastante RAM y una buena gráfica con una fuente de alimentación a todas luces insuficiente, o invertimos una cierta cantidad (generalmente alta) en hacernos con una buena configuración para jugar y luego dejamos una fuente de alimentación de 400 watios y de 20 euros de costo. Una buena fuente de alimentación en ningún caso va a estar por debajo de los 60 euros, llegando a bastante más en el caso de fuentes de gama superior (las hay de bastante más de 150 euros).

A esto hay que sumarle otro factor, y es el de la temperatura. Los juegos necesitan mucho de todo, y esto genera una gran cantidad de calor. La refrigeración que en la inmensa mayoría de los casos es suficiente para el buen funcionamiento de nuestro equipo puede quedarse totalmente ineficaz ante un juego que requiera altas prestaciones, con una notable disminución en el rendimiento (eso en el mejor de los casos). Los ordenadores, como todos los elementos susceptibles de alcanzar altas temperaturas, tienen una curva de rendimiento, según la cual a partir de cierta temperatura comienza a disminuir este.

Otro factor muy importante a tener en cuenta es que debemos tener nuestro ordenador bien limpio en lo referente a software, eliminando periódicamente temporales, pasando con regularidad un buen antivirus, anti espías, anti adware y demás, así como hacer un desfragmentador de disco cada X tiempo.

Una vez vistos todos estos puntos, una recomendación final. Antes de comprar un juego, leer muy bien las especificaciones de hardware y asegurarse de que nuestro equipo cumple con ellas.

Hay un tema que he querido dejar para el final. El desarrollo de un juego de ordenador exige hoy en día una inversión en muchas casos igual al de una película. Cada vez son más los directores de cine que hacen sus pinitos en el mundo del videojuego. Incluso actores de renombre que prestan sus voces para sus personajes. Indudablemente las empresas dedicadas a ese mundo cada vez tratan de proteger más y mejor sus productos para evitar la piratería (cosa que por otra parte están en su perfecto derecho de hacer). Si usamos software legal y los requerimientos de nuestro ordenador son los correctos, unido a un buen mantenimiento del mismo, no tenemos por qué tener ningún problema para disfrutar de nuestros juegos favoritos.




Tags: Sistemas Operativos, Juegos
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Configurarequipos19 Diciembre 2018